01 de Agosto

jueves, 18 de octubre de 2012

Hola!!

Qué tal todo por aquí? Espero que muy bien. Yo por mi parte, en el afán de cruzar fronteras que me ha surgido últimamente, esta vez ha tocado la de EEUU. Hemos cruzado por el Estado de Montana y, aunque yo como siempre iba asustada, normal como con todo aquello que nos es desconocido, ha resultado ser más fácil de lo que pensaba. Como en todas partes, hay personas simpáticas y otras que no

lo son tanto, y otras que simplemente se dedican a desarrollar su trabajo. El caso es que todo ha discurrido con normalidad y como consecuencia, ya estoy en EEUU.

El primer día nos hemos dedicado a cruzar el Estado de Montana por el norte. Espero que el sur de Montana sea más bonito, creo que con eso lo digo todo.

Ayer llegamos a Dakota del Norte. El paisaje es más verde y empezamos a ver otra vez, y cada vez con más frecuencia, algunos lagos.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención desde que he llegado a Norteamérica es que todo se hace a lo grande. Sus coches... los más grandes, sus casas... las más grandes, sus avenidas... las más grandes y la naturaleza no podía ser menos, también lo hace todo a lo grande. He visto (de lejos afortunadamente) unas tormentas eléctricas preciosas, el día que las vea de cerca no me parecerán tan bonitas.

Volviendo a mi ruta por EEUU, de momento ha sido de lo más variopinta. Aunque no lo creáis, he dormido en "Malta", he comido en "Glasgow", he encontrado una "Beach" en Dakota del Norte, a tomar por "Saco" de cualquier resquicio de "Vida". Aunque suene a cachondeo, todo lo que está entre comillas, son nombres de pueblos que hemos atravesado.



A partir de hoy empieza lo más interesante, porque consultando el mapa, he visto que tenemos que atravesar Minneapolis, Madison, Chicago, Pittsburgh y finalmente llegaremos pasado mañana a New York.

Todo esto es una explosión de sensaciones para mis sentidos, voy disfrutando de todo lo que veo y encuentro a mi paso, pero no me avergüenza deciros que lo que ha conseguido que un calambre recorra toda mi espalda y poner mi carne de gallina, ha sido escuchar "Cántame un Pasodoble" de Carlos Cano acompañado de la Banda de del Maestro Tejera. También creo poder afirmar ser la única persona, junto con Borja, que ha recorrido las carreteras estadounidenses escuchando a Silvio y Sacramento, aunque a Borja no le hiciera ni puñetera gracia.

Otra cosa buena que debo agradecer a este viaje es que me ha devuelto el placer de la lectura. Estoy haciendo un monográfico de Matilde Asensi, ya me he leído Iacobus y ahora estoy sumergida en El Último Catón.

Y para los que me conocéis y sabéis de mi gusto por estudiar, deciros que en Septiembre empezaré un curso que durará hasta Diciembre, que me va a permitir pertenecer a la primera promoción de Formadores Viales Laborales, titulados por la Universidad Politécnica de Cataluña y encima desde Canadá, toma ya!!

Tendría muchas más cosas que contaros, pero mejor me las guardo para la próxima, no os parece?

Besitos para todos...

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