29 de Septiembre

jueves, 18 de octubre de 2012

Hoy quiero escribir un relato diferente, tengo muchas cosas interesantes que contaros, pero hoy para mi es un día especial.

Hace ya muchos años que dejé de celebrar mi cumpleaños como cuando era niña, pero aún así, cuando se iba acercando la fecha, no podía evitar ese cosquilleo en el estómago. Luego, cuando llegaba el día, tampoco era para tanto. Tus ami
gos y familiares te felicitan, pero había que seguir trabajando. Pasado el día, tenía últimamente la sensación de que había sido otro día más.

Pero este año es distinto. Este año estoy muy lejos y, aunque estoy viviendo y conociendo cosas que jamás habría esperado, en el fondo desearía tener un cumpleaños como los de siempre. Borja se está desviviendo por hacer que este sea un día especial para mí, pero me siento aquí un poco sola, gracias a Dios que al menos estoy con él.

Recuerdo, cuando era niña, que los cumpleaños los celebraba con mi familia, padres, hermanas, abuelos, primos y tíos. Eran cumpleaños de los de antes, con una taza de chocolate y tarta, no como ahora que falta hacerle a los niños un convite. Después vino otra época, esta es la que recuerdo con más añoranza, en la que para celebrar los cumpleaños, hacía una fiesta en el garaje de mis padres. De esta época se tienen que acordar bien mis primos y mis amigas Maite y Merche. Cogíamos unas cogorzas impresionantes. Coincidía además que todos los años por estas fechas, Carrefour hacía su típica oferta de 2x1, cosa que yo aprovechaba para comprar todas las botellas que luego nos beberíamos en la fiesta. Qué buenos tiempos!!! Después vino un periodo de tranquilidad, celebrándolo con la familia, cosa que también recuerdo con añoranza. Ahora desde hace casi 14 años, que es el tiempo que llevo con Borja, todos los años me he reunido con mi familia política, mi familia, para celebrar mi cumpleaños, junto con el de Borja, mi suegro, mi cuñado Santi y ahora también mi sobrina Olivia. Este año los estoy echando mucho de menos también a ellos.

Y es que el mes de Septiembre se me está haciendo un poco duro, consiguiendo que se apodere un poco de mi la tristeza y la nostalgia. Primero fue el cumpleaños de mi sobrina Lara, el día 16, luego el 18 el cumpleaños de mi madre. Las estoy echando a las dos especialmente de menos y se que ellas también a mi. El día 20 ha sido el cumpleaños de Borja, menos mal que al menos estábamos juntos. El día 25 mi sobrina Olivia, su segundo cumpleaños. Me da pena no poder estar con ella en este día, ahora que ella ya empieza a darse cuenta de las cosas. Y el día 27 mi sobrino Pablo, ese revoltijo al que tanto quiero.

No quiero despedirme sin dar las gracias a todos los que me habéis felicitado. Si a alguien se le ha pasado que no se preocupe, se que esas cosas pasan, a mi también me ocurre. Y daros las gracias porque todos y cada uno de vosotros, mi familia y mis amigos, habéis aportado vuestro granito de arena para que yo ahora mismo sea quien soy y como soy, con mis virtudes y mis defectos. 

Cuando se me pase esta tontería nostálgica, os seguiré contando cositas, como vengo haciendo hasta ahora. Me encanta poder compartirlas con todos vosotros. Hace que me sienta un poco más cerca.

Gracias.

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