08 de Agosto

jueves, 18 de octubre de 2012

Pues ahora nos vamos a Wisconsin...

He de reconocer que mi estancia en New York me ha dejado impresionada, creo que al salir de la estación de autobuses y encontrarme en medio de Times Square, ha sido el momento en el que por fin me he dado cuenta de dónde estaba. Hasta ahora, disfrutaba todo lo que veía, pero estaba como en una nube, sin darme mucha cuenta de que estoy en América, de que vivo en América.

Pero también he de reconocer, que hasta el momento, dejando New York a un lado, me está gustando más Canadá que EEUU. La gente es más tranquila, hay menos estrés, las calles están más limpias y no se ve pobreza por ningún lado. En Canadá trabaja todo el mundo, y cuando digo todo es TODO. En EEUU, he notado que los trabajos que hacen los extranjeros son los que no quiere nadie, mientras que en Canadá, aunque también hay una gran diversidad racial, lo mismo ves en la caja de un supermercado trabajando a una chica Indhú, una chica canadiense o una señora mayor (que a mi parecer tenía edad de tener que haberse jubilado hace algunos años). 

Una cosa que me ha llamado muchísimo la atención en Canadá, es que la gente habla muy flojito. Estás en un restaurante y parece que estás solo. En España, entras en cualquier cafetería y hay un jaleo impresionante, pero aquí no se oye prácticamente nada. En EEUU son un poco más parecidos a nosotros en ese aspecto, pero tampoco llegan a nuestro nivel.

Por cierto, llevo tiempo pensando en contarlo, pero hasta ahora siempre lo había olvidado. ¿Sabéis que tanto en Canadá como en EEUU se pueden adoptar carreteras? Se adoptan en tramos de dos millas, lo hacen asociaciones, empresas e incluso particulares y ellos se comprometen a mantener la limpieza de su tramo en adopción. Me ha parecido muy interesante. 

También interesantes son, en Canadá, unos muñecos de piedra que la gente coloca en las carreteras, porque creen que les da suerte. Me recuerdan a las torres que todos hemos construido de pequeños con las barajas de naipes, pero en este caso con piedras.

¿Sabéis una de las cosas que peor llevo? LOS DESAYUNOS. En primer lugar, en el café te puedes bañar y hacerte unos largos, son enormes, aunque te pidas el más pequeño sigue siendo grande. En segundo lugar las tostadas. A mi, desayunar un dulce no me gusta, qué queréis que os diga. En Canadá, hemos encontrado un sitio que se llama Tim Hortons, muy parecido al Dunkin Donuts, con donuts de todos los colores, pero que también venden unos panecillos con forma de donuts, pero que en realidad es un sandwich, con tortilla, lechuga, tomate y jamón cocido. No es la tostada de la Gran Venta Itálica, ni la de la cafetería La Estación, pero más o menos lo paso. Pero en EEUU no encuentro un desayuno pasable, al menos de momento, de modo que nos hemos provisto de croissants, que será nuestro desayuno mientras vamos y volvemos de Wisconsin.

Ahora, mientras estemos en EEUU viene otra temporada de sequía internauta. Intentaré conectar en alguna wifi de algún área de servicio en la que paremos. Procuraré hacer muchas fotos e ir recopilando datos en mi cabeza para poder seguir contándoos cositas interesantes.

Hasta la vista babies...

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